Garantizar que cada lata que sale de nuestra fábrica cumple con los estándares que prometemos no es casualidad: es el resultado de un sistema de trazabilidad y control de calidad que acompaña al producto desde que llega la materia prima hasta que la conserva está lista para su distribución. En este artículo te explicamos cómo funciona ese sistema en Conservas Rías Baixas y por qué es tan importante para la seguridad y la calidad del producto final.
Qué entendemos por trazabilidad y control de calidad
La trazabilidad consiste en poder seguir el recorrido completo de un producto, desde el origen de la materia prima hasta la lata final, pasando por cada etapa intermedia del proceso. El control de calidad, por su parte, consiste en verificar en distintos puntos de ese recorrido que el producto cumple los estándares establecidos. Juntos, trazabilidad y control de calidad forman un sistema que permite identificar cualquier desviación y actuar sobre ella antes de que el producto llegue al consumidor. Sin este seguimiento detallado, sería imposible responder con precisión ante cualquier incidencia puntual que pudiera surgir en un lote concreto.
En nuestra fábrica de Moaña, este sistema comienza en el momento de la recepción de la materia prima, donde se registran los datos necesarios para poder trazar el origen de cada lote a lo largo de todo el proceso productivo.
Cómo garantizamos cada lata que elaboramos
Contamos con un laboratorio propio donde se analizan muestras en distintos momentos del proceso, lo que nos permite verificar que la materia prima, el cocinado y el envasado cumplen los parámetros exigidos. A esto se suma el control sobre el proceso de esterilización en nuestros autoclaves de gran capacidad, un paso crítico para garantizar la seguridad alimentaria de cada lata.
- Registro del origen de la materia prima en el momento de su recepción.
- Controles de calidad en distintas fases del proceso productivo.
- Análisis en laboratorio propio de muestras representativas.
- Supervisión del proceso de esterilización en autoclave.
- Revisión final antes de la distribución del producto.
Este sistema de trazabilidad y control de calidad no se limita a una fase concreta, sino que acompaña todo el ciclo de vida del producto dentro de nuestra fábrica, desde la materia prima hasta el almacenamiento final en nuestro centro logístico de O Porriño.
Trazabilidad también después de la fábrica
El seguimiento de cada lote no termina cuando la lata sale de nuestra línea de producción en Moaña. Desde allí, el producto pasa a nuestro centro logístico en O Porriño, donde se completan tareas como el etiquetado, el estuchado y la preparación de pedidos antes de su distribución. Mantener la trazabilidad también en esta fase es fundamental, porque permite seguir identificando cada lote concreto incluso una vez que el producto ha salido de la fábrica de elaboración.
Esta separación entre el centro de producción y el centro logístico, lejos de complicar el seguimiento del producto, nos permite organizarlo de forma más ordenada: cada instalación tiene una función específica dentro del proceso de trazabilidad y control de calidad, lo que facilita detectar con precisión en qué punto se encuentra cualquier lote en un momento dado.
Por qué esto es tan importante para el consumidor
Para quien compra una de nuestras conservas, este trabajo invisible se traduce en una garantía muy concreta: saber que el producto que tiene en sus manos ha pasado por controles rigurosos en cada etapa de su elaboración. La trazabilidad y el control de calidad no son solo una exigencia normativa, sino una forma de responder al compromiso que asumimos con cada cliente que elige nuestras conservas.
Este trabajo también está conectado con otras decisiones que forman parte de nuestro compromiso con la sostenibilidad, como la limpieza con ozono implantada en nuestra fábrica, que puedes conocer en nuestra página de compromiso ambiental. Un proceso más limpio y más controlado va de la mano de un producto más seguro.
Un sistema construido sobre más de un siglo de oficio
La exigencia que aplicamos hoy en materia de trazabilidad y control de calidad se apoya en una experiencia conservera que se remonta a 1907, recogida con detalle en la historia de Conservas Rías Baixas. Esa combinación entre tradición y rigor técnico es, precisamente, lo que nos permite garantizar cada lata que fabricamos hoy en nuestras instalaciones de Moaña.
Si quieres comprobar el resultado de todo este trabajo, descubre nuestra selección completa en la tienda online de Conservas Rías Baixas. Cada lata lleva detrás un sistema pensado para que confíes en lo que estás comprando.
Si tienes cualquier pregunta sobre el origen o la elaboración de un producto concreto, puedes contactarnos a través de nuestra página de contacto. La transparencia sobre nuestro proceso de trazabilidad y control de calidad es, para nosotros, una extensión natural del compromiso que asumimos con cada cliente.