Economía circular en la industria conservera: el proyecto SIMBlue

La industria conservera genera, como cualquier actividad de transformación de alimentos, residuos y subproductos que durante mucho tiempo se han gestionado de forma poco eficiente. La economía circular propone un cambio de enfoque: en lugar de ver esos residuos como un problema que eliminar, los entiende como un recurso que aprovechar, replanteando el ciclo de vida completo de cada material implicado en el proceso. En Conservas Rías Baixas participamos activamente en esta transformación a través del proyecto SIMBlue, y en este artículo te explicamos en qué consiste.

Qué es la economía circular aplicada al sector mar-industria

La economía circular busca cerrar el ciclo de los materiales y recursos dentro de un proceso productivo, reduciendo al máximo los residuos que terminan desechándose sin ningún aprovechamiento posterior. En el sector mar-industria, esto significa buscar nuevos usos para los subproductos generados durante la elaboración de conservas, en lugar de tratarlos simplemente como desperdicio que hay que gestionar y eliminar.

Este enfoque tiene sentido tanto ambiental como económico: reduce el impacto de la actividad conservera sobre el entorno y, al mismo tiempo, puede abrir nuevas vías de valor a partir de materiales que antes no tenían ninguna utilidad posterior. Es una forma de entender la producción que empieza a extenderse en todo el sector mar-industria gallego, impulsada tanto por la normativa ambiental como por el interés creciente de las propias empresas en optimizar sus procesos.

El proyecto SIMBlue: simbiosis industrial para el sector mar-industria

SIMBlue, cuyo nombre completo es Herramientas de Simbiosis Industrial para el sector Mar-Industria, es un proyecto en el que colaboramos junto con Esquío Ingeniería, Anfaco y otras instituciones y empresas privadas, dentro del programa Nexos 2025. El objetivo de esta herramienta es optimizar y aprovechar los residuos generados en el sector mar-industria, favoreciendo precisamente la economía circular y el cuidado del medio ambiente.

  • Identificación de residuos y subproductos generados en el proceso conservero.
  • Búsqueda de nuevos usos o aplicaciones para esos materiales.
  • Colaboración entre empresas e instituciones del sector mar-industria.
  • Uso de instalaciones reales como planta piloto para validar soluciones.

Dentro de este proyecto, Conservas Rías Baixas ha puesto a disposición del equipo técnico del consorcio nuestras propias instalaciones, para que puedan utilizarse como planta piloto en el desarrollo y la validación de estas herramientas de simbiosis industrial.

Por qué participamos en este tipo de proyectos

Participar en SIMBlue responde a una idea que atraviesa buena parte de nuestro compromiso con la sostenibilidad: una conservera gallega con más de un siglo de historia tiene una responsabilidad particular con el entorno del que depende. Puedes conocer otras iniciativas relacionadas, como la limpieza con ozono implantada en nuestra fábrica o la instalación de paneles fotovoltaicos, en nuestra página de compromiso ambiental.

Colaborar con centros tecnológicos como Esquío Ingeniería y con organizaciones sectoriales como Anfaco nos permite abordar estos retos con un conocimiento técnico que iría mucho más allá de lo que una empresa podría desarrollar por su cuenta. La economía circular, aplicada a una escala real, necesita precisamente este tipo de colaboración entre distintos actores del sector.

Otras iniciativas que acompañan a la economía circular

SIMBlue no es la única apuesta de Conservas Rías Baixas en esta dirección. En nuestra fábrica de Moaña hemos instalado también paneles fotovoltaicos en colaboración con Helexia, una instalación de 158,8 kWp y 267 paneles que cubre alrededor del 81% de nuestro consumo energético, generando en torno a 214 MWh al año y evitando la emisión de cerca de 79,93 toneladas de CO2 equivalentes. Es otra pieza del mismo compromiso: reducir el impacto ambiental de nuestra actividad sin renunciar a la capacidad productiva que necesitamos para seguir elaborando conservas de calidad.

Junto a la limpieza con ozono implantada en nuestros procesos de higiene industrial, estas iniciativas conforman un modelo de producción que busca avanzar de forma simultánea en varios frentes: menos residuos, menos químicos, menos emisiones y un aprovechamiento más inteligente de los recursos disponibles.

El camino que queda por recorrer

Proyectos como SIMBlue son un paso dentro de un proceso más largo de transformación del sector mar-industria hacia modelos más sostenibles y circulares. No son una solución definitiva, pero sí una muestra de que es posible repensar la gestión de los residuos conserveros desde una perspectiva distinta, buscando valor donde antes solo se veía un problema.

Si quieres conocer más sobre cómo entendemos la sostenibilidad en nuestra fábrica, visita nuestra sección de instalaciones, y si quieres descubrir el resultado final de nuestro trabajo, no dejes de visitar nuestra tienda online de conservas. La economía circular, al final, también forma parte de lo que hay detrás de cada lata.

Si quieres conocer más sobre el proyecto SIMBlue o sobre cualquiera de nuestras iniciativas de sostenibilidad, puedes escribirnos a través de nuestra página de contacto. Nos gusta compartir abiertamente los pasos que vamos dando hacia un modelo de producción más circular y más responsable.