Cómo elaboramos nuestras conservas: del mar a la lata

Detrás de cada lata que llega a tu mesa hay un proceso cuidado paso a paso, pensado para conservar intacto el sabor del mar. En este artículo te explicamos cómo elaboramos nuestras conservas en Conservas Rías Baixas, desde la recepción del pescado y el marisco hasta el cierre final de la lata, para que entiendas por qué cada producto que sale de nuestra fábrica responde a un mismo compromiso: calidad, tradición y rigor en cada fase.

De la lonja a la fábrica: la materia prima

Todo comienza con la selección de la materia prima. Trabajamos con pescado y marisco de calidad, procedente en su mayoría de nuestro entorno gallego, y lo recibimos en nuestras instalaciones de Moaña en las mejores condiciones posibles de frescura. Antes de iniciar cualquier proceso, el producto pasa por controles que determinan si cumple los estándares necesarios para convertirse en una de nuestras conservas. Esta fase es decisiva: ninguna técnica posterior puede compensar una materia prima de partida que no sea excelente.

Nuestra fábrica cuenta con cámaras de congelación y descongelación que permiten gestionar el producto de forma ordenada según las necesidades de cada receta y cada formato de lata. Esta capacidad de organización es una de las claves de cómo elaboramos nuestras conservas con la regularidad que nuestros clientes esperan de nosotros.

Cómo elaboramos nuestras conservas: limpieza, cocinado y envasado

Una vez seleccionada la materia prima, comienza el proceso propiamente dicho. El pescado y el marisco se limpian, se preparan según el producto final que se vaya a elaborar y se cocinan siguiendo recetas que combinan la tradición conservera gallega con los controles propios de la industria alimentaria actual. Después llega el envasado: disponemos de tres líneas de empaque que permiten trabajar con los formatos de lata más habituales en España, y seis líneas de cierre que garantizan un sellado hermético y seguro en cada unidad.

  • Recepción y control de la materia prima fresca o congelada.
  • Limpieza, preparación y despiece según el producto.
  • Cocinado siguiendo recetas propias.
  • Envasado en el formato correspondiente.
  • Adición de aceite, salsa o caldo según la referencia.
  • Cierre hermético de la lata.

Esterilización y control de calidad

Tras el cierre, las latas pasan por nuestros autoclaves de gran capacidad, donde se someten a un proceso térmico que garantiza su seguridad alimentaria y permite que el producto se conserve en perfectas condiciones durante años sin necesidad de conservantes añadidos. Es uno de los pasos más delicados de todo el proceso, porque de él depende tanto la seguridad del producto como el mantenimiento de su textura y su sabor.

Disponemos también de una línea de lavado y secado de latas y de un laboratorio propio donde se revisan muestras de cada lote. Nada sale de nuestra fábrica sin haber pasado por estos controles. Así es, en definitiva, cómo elaboramos nuestras conservas: con procesos estandarizados, pero con la atención artesanal de quien lleva generaciones dedicándose a este oficio en Galicia.

Formatos y variedad: un proceso pensado para cada producto

No todas las conservas se elaboran de la misma manera, aunque compartan la misma filosofía de fondo. Según el producto final, trabajamos con distintos formatos de lata, desde los más pequeños hasta los de mayor capacidad, lo que exige ajustar tiempos de cocinado, cantidades de aceite o salsa y parámetros de esterilización en cada caso. Esta variedad es posible gracias a que contamos con varias líneas de empaque y cierre funcionando en paralelo, además de un laboratorio propio donde se verifican los parámetros de cada lote antes de darlo por válido.

Esta capacidad de adaptación es, en realidad, una parte poco visible pero esencial de cómo elaboramos nuestras conservas: no se trata de repetir siempre el mismo proceso de forma mecánica, sino de ajustar cada fase según las necesidades concretas del producto que se está fabricando en ese momento, ya sea un pescado delicado o un marisco que requiere un tratamiento distinto.

Un oficio con historia detrás

Esta forma de trabajar no ha surgido de la nada. Es el resultado de más de un siglo de experiencia conservera que puedes conocer con más detalle en la historia de Conservas Rías Baixas, desde los orígenes de la familia Iglesias en Cangas hasta la fábrica actual en Moaña. Ese recorrido explica por qué seguimos defendiendo un proceso cuidado frente a los atajos de la producción masiva.

Si quieres comprobar el resultado de todo este proceso, te invitamos a descubrir nuestra selección de conservas en la tienda online, y si buscas inspiración para disfrutarlas, no dejes de visitar nuestro apartado de recetas con conservas gallegas. Cada lata es el resultado de un proceso pensado para llevar el mar a tu mesa con todas las garantías.

Si tienes dudas sobre algún producto concreto o quieres más información sobre cómo elaboramos nuestras conservas, puedes ponerte en contacto con nosotros a través de nuestra página de contacto. Estaremos encantados de explicarte con más detalle cualquier aspecto de nuestro proceso de elaboración.